Si estás buscando una manera fácil y rápida de aprender a escribir instructivos efectivos, has llegado al lugar indicado. En este artículo, te enseñaré las tres partes esenciales de un instructivo, y cómo escribir cada una de ellas de manera clara y concisa, para que tus lectores puedan entender tus instrucciones sin complicaciones.

Parte 1: Introducción

La introducción es la primera parte del instructivo, y es donde debes presentar el objetivo de las instrucciones y la finalidad de las mismas. Es importante que esta sección sea corta, clara y atractiva, para que los lectores se sientan motivados a seguir leyendo.

Para escribir una introducción efectiva, utiliza un lenguaje sencillo y directo, y enfatiza los beneficios que el lector obtendrá al seguir tus instrucciones. Por ejemplo, si estás escribiendo un instructivo sobre cómo hacer una tarta de manzana, podrías decir algo como: «¿Te gusta el sabor de una deliciosa tarta de manzana recién horneada? Si es así, sigue estos sencillos pasos para preparar una en casa».

Parte 2: Cuerpo

El cuerpo del instructivo es la sección más larga y detallada, y es donde debes proporcionar los pasos específicos que el lector debe seguir para lograr el objetivo del instructivo. Es importante que los pasos estén organizados de manera lógica y secuencial, para que el lector pueda seguirlos fácilmente.

Para escribir el cuerpo del instructivo, utiliza viñetas, listas numeradas y tablas para organizar la información. Además, utiliza un lenguaje claro y preciso, y evita usar jerga o términos técnicos que puedan confundir al lector.

Organiza los pasos de manera clara

Es importante que los pasos estén organizados de manera clara y secuencial, para que el lector pueda seguirlos fácilmente. Por ejemplo, si estás escribiendo un instructivo sobre cómo cambiar una llanta, podrías organizar los pasos de la siguiente manera:

1. Estaciona el vehículo en un lugar seguro y nivelado.
2. Coloca el gato en el lugar adecuado y levanta el vehículo.
3. Retira la llanta pinchada y coloca la llanta de repuesto.
4. Baja el vehículo y aprieta las tuercas de la llanta de repuesto.
5. Verifica la presión de la llanta y ajusta si es necesario.

Utiliza ejemplos y fotos

Para hacer el cuerpo del instructivo más fácil de entender, utiliza ejemplos y fotos para ilustrar los pasos. Por ejemplo, si estás escribiendo un instructivo sobre cómo cambiar el aceite del coche, podrías incluir fotos de los lugares donde se encuentran el tapón de aceite y el filtro de aceite.

Parte 3: Conclusión

La conclusión es la última parte del instructivo, y es donde debes resumir los pasos principales y enfatizar la importancia de seguirlos correctamente. También puedes proporcionar consejos adicionales o advertencias para evitar problemas.

Para escribir una conclusión efectiva, utiliza un lenguaje claro y conciso, y enfatiza los beneficios de seguir los pasos del instructivo. Por ejemplo, si estás escribiendo un instructivo sobre cómo ahorrar dinero en la compra de comestibles, podrías decir algo como: «Siguiendo estos sencillos pasos, podrás ahorrar una buena cantidad de dinero en la compra de tus comestibles, y disfrutar de una alimentación saludable y equilibrada».

Preguntas frecuentes

1. ¿Por qué es importante escribir instructivos claros?

R: Es importante escribir instructivos claros para que los lectores puedan entender las instrucciones sin complicaciones y lograr el objetivo del instructivo.

2. ¿Cómo puedo hacer que mis instructivos sean más fáciles de entender?

R: Puedes hacer que tus instructivos sean más fáciles de entender utilizando un lenguaje claro y preciso, organizando los pasos de manera lógica y secuencial, y utilizando ejemplos y fotos para ilustrar los pasos.

3. ¿Qué tan largos deben ser los instructivos?

R: Los instructivos deben ser lo suficientemente largos como para proporcionar información detallada, pero lo suficientemente cortos como para mantener la atención del lector. En general, un instructivo de 1000 a 2000 palabras es suficiente.